April 29, 2019

Los europeos reconocen la labor de fomento de la paz y la prosperidad de la UE, pero opinan que Bruselas está apartada de sus ciudadanos

Muchos ciudadanos europeos están preocupados por la previsión económica a largo plazo y por los efectos de la inmigración

(Michele Spatari/NurPhoto via Getty Images)
(Michele Spatari/NurPhoto via Getty Images)

Este texto se ha traducido del inglés al español.

La mayoría de los ciudadanos europeos encuestados ha manifestado una opinión favorable sobre la Unión Europea, según se recoge en el nuevo informe de Pew Research Center. Sin embargo, también son muchos los que tienden a describir a la institución con sede en Bruselas como ineficiente, intrusiva y alejada de las necesidades de sus ciudadanos.

En la reciente encuesta del Pew Research Center, llevada a cabo en 10 naciones europeas, una mediana del 74 % de ciudadanos opina que la UE promueve la paz, y la mayoría piensa que promueve los valores democráticos y la prosperidad. No obstante, una mediana del 62 % cree que la UE no entiende las necesidades de sus ciudadanos, y menos del 50 % percibe a la UE de manera favorable en Grecia y Reino Unido.

A medida que se acercan las elecciones de mayo al Parlamento Europeo, las opiniones acerca del órgano legislativo de la UE son diversas, aunque las valoraciones generales son ligeramente más favorables (una mediana del 50 %) que desfavorables (45 %). Una vez más, el Reino Unido y Grecia destacan por sus valoraciones negativas, mientras que los alemanes y los franceses se encuentran prácticamente divididos a partes iguales entre las opiniones positivas y negativas.

Dentro de cada país, las opiniones sobre la UE difieren en función de cuestiones ideológicas y demográficas. De esta forma, las opiniones más favorables proceden de los jóvenes y de los ciudadanos con ideologías de izquierdas, mientras que las opiniones negativas son especialmente comunes entre los seguidores de partidos populistas de la derecha.

Estos son, entre otros, los datos más importantes arrojados por una encuesta reciente llevada a cabo por el Pew Research Center entre el 24 de mayo y el 12 de julio de 2018, en la que participaron 10 112 ciudadanos de 10 países.

Asimismo, el informe incluye otros resultados clave:

Valoraciones deficientes acerca de la gestión de la UE en materia económica, el Brexit y los refugiados: Las opiniones sobre la manera en la que la UE está tratando la salida del Reino Unido de la Unión Europea son, por lo general, dispares. Entre los ciudadanos con mayor índice de aprobación en esta cuestión se encuentran los holandeses (52 %) y los alemanes (51 %), es decir, alrededor de la mitad en cada país. Los griegos (32 %), los italianos (31 %) y los húngaros (31 %) son los ciudadanos que están menos de acuerdo con la gestión del proceso. Además, merece la pena destacar que más de un tercio de los ingleses (36 %) afirman estar de acuerdo con el tratamiento del Brexit por parte de la UE. Por otra parte, menos de la mitad de los países encuestados afirman estar de acuerdo con el tratamiento de la UE de los asuntos económicos europeos (40 % de mediana) y del tema de los refugiados (23 % de mediana). No obstante, las valoraciones del trabajo de la UE con respecto a estas cuestiones varían ampliamente de un país a otro.

Los europeos perciben tanto aspectos positivos como negativos en la UE: Más de la mitad de los encuestados en cada país creen que la UE promueve la paz y ocho de cada diez o más manifiestan esta opinión en Alemania, Polonia y Suecia. De las 10 naciones encuestadas, aproximadamente la mitad o más piensa que la UE promueve valores democráticos. Esta opinión es más frecuente en Alemania y Francia. En siete países, la mitad de los ciudadanos o más piensan que la UE promueve la prosperidad. Entre las excepciones se encuentran Grecia e Italia, dos naciones que sufrieron durante la crisis de la deuda europea. Alemania es otra excepción: El país se ha desarrollado relativamente bien económicamente si se compara con muchas otras naciones de la UE en la última década. Sin embargo, una mediana del 54 % afirma que la UE es ineficiente, y una mediana del 51 % opina que es intrusiva.

Se percibe que el papel en los asuntos globales de Alemania está en aumento, que el de Francia se mantiene estable y que el de Reino unido está disminuyendo: Existe una impresión en Europa de que el poder de Alemania está aumentando, mientras que el de Francia y el Reino Unido está estancado o en descenso. Entre los países europeos encuestados, una mediana del 47 % piensa que Alemania está desempeñando una función más importante en el mundo que la que desempeñaba hace 10 años. Esta opinión es más pronunciada en Grecia, donde el 81 % cree que Alemania desempeña un papel más importante y solo el 5 % opina que tiene una función menos relevante. Ante la cuestión sobre el poder actual del Reino Unido a nivel global, los europeos opinan que este se encuentra igual o en descenso. La mitad o más en Alemania, Francia, Países Bajos y Suecia piensa que el Reino Unido desempeña una función menos importante que hace una década. Una mediana del 25 % de los 10 países europeos encuestados dicen que Francia desempeña una función más importante en el mundo. La opinión general acerca de la posición global de Francia es que esta ha permanecido igual.

Una gran parte de los encuestados opina que la situación económica del ciudadano medio ha empeorado: Una parte considerable de los europeos piensa que la situación económica del ciudadano medio de su país no ha mejorado en las últimas dos décadas. Una mayoría aplastante en España, Grecia e Italia (tres Estados del sur de Europa gravemente afectados por la crisis económica) opina que el ciudadano medio se encuentra en una situación peor a la de hace 20 años. Además, alrededor de la mitad o más comparten esta opinión en Francia y el Reino Unido. Dos excepciones destacables son Polonia y Suecia, donde dos de cada tres ciudadanos creen que, por lo general, han mejorado las circunstancias económicas de las personas. Entre las 10 naciones encuestadas, una mediana del 58 % de sus ciudadanos cree que cuando los niños de su país crezcan, se encontrarán en una situación financiera peor que la que tienen sus padres. Por otra parte, solo el 30 % piensa que su situación será mejor.